Boletines Archivo

  • Hoy, en medio de un día tórrido del mes de julio, me dirijo con estas palabras a todos los hermanos de la Hermandad de Santa Cruz por última vez como Hermano Mayor. Han sido ocho largos e intensos años en lo que hemos convivido junto y vivido no pocas experiencias. Ahora toca decir adiós, mirar a ver cómo está el contenido del zurrón y seguir hacia adelante.

    Boletín Misericordias. Nº 103. Septiembre de 2022

    Hoy, en medio de un día tórrido del mes de julio, me dirijo con estas palabras a todos los hermanos de la Hermandad de Santa Cruz por última vez como Hermano Mayor. Han sido ocho largos e intensos años en lo que hemos convivido junto y vivido no pocas experiencias. Ahora toca decir adiós, mirar a ver cómo está el contenido del zurrón y seguir hacia adelante.

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  • Un año más llegamos al tiempo de Cuaresma, y la necesidad de vivirla intensamente dentro del seno de la Hermandad y de la Iglesia es tal palpable que se hace rutina entro nosotros. Y un año más llegamos a ella con la incertidumbre de si podremos realizar nuestra estación de penitencia tan cual todos deseamos.

    Boletín Misericordias. Nº 102. Febrero de 2022

    Un año más llegamos al tiempo de Cuaresma, y la necesidad de vivirla intensamente dentro del seno de la Hermandad y de la Iglesia es tal palpable que se hace rutina entro nosotros. Y un año más llegamos a ella con la incertidumbre de si podremos realizar nuestra estación de penitencia tan cual todos deseamos.

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  • Con demasiada frecuencia y demasiada rapidez decimos sentirnos satisfechos e incluso orgullosos de pertenecer a tal grupo o a tal equipo de futbol, o de los logros de un gran deportista o artista simplemente por el hecho de que nació en mí misma ciudad o en mi región o en mi nación, incluso llegando a menospreciar a otros con los que, por la razón que sea no me siento tan identificado.

    Boletín Misericordias. Nº 101. Septiembre de 2021

    Con demasiada frecuencia y demasiada rapidez decimos sentirnos satisfechos e incluso orgullosos de pertenecer a tal grupo o a tal equipo de futbol, o de los logros de un gran deportista o artista simplemente por el hecho de que nació en mí misma ciudad o en mi región o en mi nación, incluso llegando a menospreciar a otros con los que, por la razón que sea no me siento tan identificado.

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  • Cuando el equipo del boletín se puso a trabajar en este número pensamos que ya sería el momento de cambiar el discurso de la pandemia por el discurso de la esperanza en la normalidad.

    Boletín Misericordias. Nº 100. Febrero de 2021

    Cuando el equipo del boletín se puso a trabajar en este número pensamos que ya sería el momento de cambiar el discurso de la pandemia por el discurso de la esperanza en la normalidad.

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  • A la hora de escribir estas letras aún estamos inmersos en las fases de la desescalada hacia lo que no sin cierta ironía se ha venido en denominar “nueva normalidad”.

Nadie sabe muy bien que encierra este concepto, algunos dicen que es que ya nada volverá a ser igual, que la pandemia nos habrá marcado para siempre; ni las costumbres, ni las relaciones interpersonales,
ni los hábitos, ni las relaciones económicas, nada volverá a ser como antes. Un efecto colateral imposible de evitar, pero no necesariamente malo, sino una nueva oportunidad, afirman con optimismo.

    Boletín Misericordias. Nº 99. Septiembre de 2020

    A la hora de escribir estas letras aún estamos inmersos en las fases de la desescalada hacia lo que no sin cierta ironía se ha venido en denominar “nueva normalidad”. Nadie sabe muy bien que encierra este concepto, algunos dicen que es que ya nada volverá a ser igual, que la pandemia nos habrá marcado para siempre; ni las costumbres, ni las relaciones interpersonales, ni los hábitos, ni las relaciones económicas, nada volverá a ser como antes. Un efecto colateral imposible de evitar, pero no necesariamente malo, sino una nueva oportunidad, afirman con optimismo.

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  • Ya estamos empezando a vivir una nueva cuaresma sevillana, días repletos que nos dirigirán hacia nuestra Semana Mayor, en donde nuestra fe cofrade alcanzará su más pleno sentido.

    Boletín Misericordias. Nº 98. Febrero de 2020

    Ya estamos empezando a vivir una nueva cuaresma sevillana, días repletos que nos dirigirán hacia nuestra Semana Mayor, en donde nuestra fe cofrade alcanzará su más pleno sentido.

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  • Las circunstancias se imponen. La iglesia de Santa Cruz necesita imperiosamente un remozamiento, ya no se puede esperar más. El agua se nos cuela desde el techo como la lluvia lo hace desde el cielo. Edificio antiguo y vetusto, cofre de nuestro espíritu, recinto de nuestra  fe;  allí la vivimos, allí la sentimos, allí nacimos a Cristo y allí descansaremos en Cristo. Nuestra casa.

    Boletín Misericordias. Nº 97. Septiembre de 2019

    Las circunstancias se imponen. La iglesia de Santa Cruz necesita imperiosamente un remozamiento, ya no se puede esperar más. El agua se nos cuela desde el techo como la lluvia lo hace desde el cielo. Edificio antiguo y vetusto, cofre de nuestro espíritu, recinto de nuestra fe; allí la vivimos, allí la sentimos, allí nacimos a Cristo y allí descansaremos en Cristo. Nuestra casa.

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  • Así se titulaba en 1998 una película dirigida por Steven Spielberg, uno de los más grandes e innovadores directores de los últimos tiempos, en donde se narraban los esfuerzos y sacrificios de un pelotón de soldados participantes en el desembarco de Normandía, por salvar la vida del soldado cuyo nombre titula la película, pero que apenas tiene realidad física y contacto con el espectador.

    Boletín Misericordias. Nº 96. Febrero de 2019

    Así se titulaba en 1998 una película dirigida por Steven Spielberg, uno de los más grandes e innovadores directores de los últimos tiempos, en donde se narraban los esfuerzos y sacrificios de un pelotón de soldados participantes en el desembarco de Normandía, por salvar la vida del soldado cuyo nombre titula la película, pero que apenas tiene realidad física y contacto con el espectador.

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  • Las circunstancias se imponen. La iglesia de Santa Cruz necesita imperiosamente un remozamiento, ya no se puede esperar más. El agua se nos cuela desde el techo como la lluvia lo hace desde el cielo. Edificio antiguo y vetusto, cofre de nuestro espíritu, recinto de nuestra  fe;  allí la vivimos, allí la sentimos, allí nacimos a Cristo y allí descansaremos en Cristo. Nuestra casa.

    Boletín Misericordias. Nº 95. Septiembre de 2018

    Las circunstancias se imponen. La iglesia de Santa Cruz necesita imperiosamente un remozamiento, ya no se puede esperar más. El agua se nos cuela desde el techo como la lluvia lo hace desde el cielo. Edificio antiguo y vetusto, cofre de nuestro espíritu, recinto de nuestra fe; allí la vivimos, allí la sentimos, allí nacimos a Cristo y allí descansaremos en Cristo. Nuestra casa.

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  • No recuerdo la edad, en aquel entonces debería ser a partir de los catorce años, pero da igual. Aún recuerdo las sensaciones de la primera vez que enfundado en la túnica y tapado por el antifaz negro,  comenzaba  mi primera Estación de Penitencia.

    Boletín Misericordias. Nº 94. Febrero de 2018

    No recuerdo la edad, en aquel entonces debería ser a partir de los catorce años, pero da igual. Aún recuerdo las sensaciones de la primera vez que enfundado en la túnica y tapado por el antifaz negro, comenzaba mi primera Estación de Penitencia.

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  • La iglesia aparece oscura y calma. Tan solo un racimo de luces sobre velas rojas colocadas como estrellas en un firmamento profundo y oscuro aclara el centro del altar. En medio de todo ello una aureola resplandeciente alberga el auténtico Cuerpo de Cristo, del que parten estelas que parecen aspirar a traspasar los muros y diseminarse por el mundo para, de nuestra mano, no tener fin.

    Boletín Misericordias. Nº 93. Septiembre de 2017

    La iglesia aparece oscura y calma. Tan solo un racimo de luces sobre velas rojas colocadas como estrellas en un firmamento profundo y oscuro aclara el centro del altar. En medio de todo ello una aureola resplandeciente alberga el auténtico Cuerpo de Cristo, del que parten estelas que parecen aspirar a traspasar los muros y diseminarse por el mundo para, de nuestra mano, no tener fin.

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  • Quiero recordar aquí a Guillermo, quien fue Hermano Mayor de esta Hermandad, además de otros cargos; también a Antonio, sempiterno prioste cuya imagen nunca nos abandonará.

    Boletín Misericordias. Nº 92. Febrero de 2017

    Quiero recordar aquí a Guillermo, quien fue Hermano Mayor de esta Hermandad, además de otros cargos; también a Antonio, sempiterno prioste cuya imagen nunca nos abandonará.

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